La Comunidad de Madrid se ha lanzado a la aventura de gestionar sus bosques de forma más sostenible e innovadora. Madrid Forestal, así es como se llama este plan ambicioso que no solo busca aprovechar los recursos madereros sino también reforzar la prevención de incendios, uno de los males que más preocupan cada verano.

El primer aprovechamiento de madera
El pistoletazo de salida lo marca el primer aprovechamiento de madera, situado en un monte de utilidad pública en Gascones. Este lugar cuenta con el respaldo del sello PEFC, que asegura que aquí se cumple con las más altas normas de sostenibilidad y conservación del medio. La actividad no es solo un acto simbólico, sino que el gobierno regional ya le ha puesto un precio: medio millón de euros que se destinará íntegramente a la mejora de los bosques.
Carlos Novillo, el hombre al mando de la consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, ha desgranado el plan como el gran proyecto anunciado por la presidenta Díaz Ayuso. ¿La inversión? Estamos hablando de 160 millones de euros. ¿Acciones? Diez ejes estratégicos y 44 medidas específicas.
Lo realmente llamativo es que se va a multiplicar por veinte el aprovechamiento maderero respecto a épocas pasadas. La madera extraída no solo se piensa como un negocio. De hecho, más importante es su rol al mantener los bosques saludables, reducir el riesgo de incendios y muerte por plagas o enfermedades.
La normativa que se adapta al futuro
Pero no es solo talar árboles aquí y allá. La Comunidad de Madrid se ha propuesto revisar y actualizar sus leyes forestales. Tienen clara la necesidad de prevenir incendios, mantener el orden en el caos y preparar los montes para los desafíos del futuro. En un mundo donde el cambio climático aprieta más de la cuenta, estos pasos pueden marcar la diferencia.
El corazón de estas modificaciones en la normativa es otorgar autonomía y claridad a los gestores y propietarios de tierras forestales. Todos van a tener que ponerse las pilas para garantizar que los incendios, las plagas y otros desastres forestales no se conviertan en los dueños del lugar. Eso implica actualizar las previsiones vigentes en materia de prevención y extinción de incendios.
Innovación en los bosques
Madrid Forestal no es solo árboles y leña. En esta iniciativa se ha pensado también en una infraestructura que soporte todas estas ideas. Se crearán tres oficinas destinadas a coordinar todas las acciones, el soporte técnico y, claro, mejorar las infraestructuras que rodean estas explotaciones, desde caminos hasta instalaciones ganaderas.
Además, se pondrá un especial énfasis en la ganadería extensiva, vista aquí no solo como parte de la fauna circundante, sino como un aliado para mantener nuestros bosques en buen estado. Los rebaños, bien gestionados, actúan como un gigantesco cortafuegos andante; ayudan a mantener la biodiversidad y reducen el abandono rural. En pocas palabras, son una pieza clave para evitar que la biomasa combustible se nos vaya de las manos.
Y como en todo buen plan de acción, los agentes forestales no quedan relegados al olvido. Ellos se encargarán de poner ordened y ser el ojo vigilante que asegure que se cumplan las normativas y las órdenes.
Más madera, más recursos
¿Y los números? Para no perder la vista de la cantidad gigantesca de trabajo planificada, hay que volver a mencionar el dato de la madera. Pasar de 18.504 a 357.333 metros cúbicos disponibles no es algo que se haga de la noche a la mañana. Todo este material espera aportar hasta 4,1 millones de euros al erario público hasta 2026. En definitiva, un incremento del 716% en la oferta maderera.
La creación de empleos y la movilización de recursos parecen ser otro de los beneficios colaterales que espera conseguir la Comunidad de Madrid al implementar esta estrategia.
Madrid Forestal no solo es un plan en papel, es una apuesta seria por un futuro en el que se quiere cultivar la naturaleza, cuidarla y, cómo no, sacar de ella lo necesario para mantenerla viva y vigorosa. Y si en el camino se evita que un catastrófico incendio reduzca todo a cenizas, mejor que mejor.
