Arte y Cultura CULTURA y OCIO

Descubre las esculturas revitalizadas del paseo de la Castellana

El Museo de Escultura al Aire Libre del paseo de la Castellana acaba de recibir un lavado de cara impresionante. Mucha gente tal vez no se haya percatado de su presencia, a pesar de estar enterrado, en el buen sentido, bajo el paso elevado que une las calles de Juan Bravo y Eduardo Dato. Este espacio, que cobija obras maestras de la vanguardia española de mediados del siglo pasado, ha sido objeto de una revitalización que ya hacía falta. Dicho proyecto ha contado con un presupuesto de casi 70.000 euros, cortesía de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano. Así, 13 de las 17 esculturas que allí reposan han vuelto a adquirir vida propia.

restauración de 13 esculturas del Museo de Escultura

Un viaje por la vanguardia española

El museo, que abrió sus puertas allá por el año 1979, no es un conjunto de esculturas cualquiera. Estamos hablando de una auténtica joya en pleno Madrid, donde se exhiben obras de pioneros como Martín Chirino, Pablo Serrano, Julio González y Andreu Alfaro. Este singular museo es un punto de encuentro urbano que enriquece a la capital no solo por su contenido, sino por su forma abierta e integradora.

Arte al aire libre: esculturas y murales que decoran Madrid

De las 17 esculturas que componen esta colección, las más recientes en recibir mimos y cuidados han sido joyas de figuras ilustres como la “Plaza-Escultura” de Gustavo Torner, la “Estructura permutacional” de Francisco Sobrino o la “Estela de Venus” de Amadeo Gabino, entre otras. Esos nombres podrían sonar como un trabalenguas para alguno, pero cada una de estas piezas tiene su propia historia, estilo y presencia.

El reto de restaurar al aire libre

La restauración al aire libre no es tarea sencilla. Este tipo de proyectos requieren una visión cuidada y estrategias específicas. Las esculturas están expuestas al viento, la lluvia y las miradas curiosas, lo que hace esencial mantenerlas en buen estado. En esta ocasión, el equipo no escatimó en esfuerzos: desde análisis minuciosos de los materiales hasta limpiezas con métodos adaptados, reintegraciones de morteros y reparaciones detalladas. Todo para devolver a estas obras la vitalidad que merecen.

Y no es la primera vez que este museo recibe un cariñito. Algunas piezas, como la “Mère Ubu” de Joan Miró y la famosa “Lugar de Encuentros III” de Eduardo Chillida, habían recibido intervenciones previas. Bebiendo de la festividad que significó el centenario de Chillida en 2024, esta última obra se convirtió en el foco de una restauración especialmente dedicada.

Tres niveles de arte al aire libre

El diseño del museo no solo destaca por sus obras, sino por su organización en tres niveles escalonados que cubren un área de 4.200 m². No tiene paredes que lo delimiten, así que cualquiera puede pasar de un nivel a otro sin necesidad de ticket ni horarios.

En el primer nivel, los visitantes se topan con el gran muro de Serrano, el cual es adornado por una impresionante cortina de agua ideada por Eusebio Sempere, generando un juego de luces que invita al transeúnte a quedarse un rato más. Es imposible obviar el mural de Gerardo Rueda que vigila desde lo alto al segundo nivel junto a las esculturas de Palazuelo y Miró.

En el último nivel, el nivel inferior, encontramos un trío de obras representativas que hablan por sí solas. “Lugar de Encuentros III” de Chillida se erige gloriosa en el centro, secundada por trabajos de Alberto Sánchez y Julio González. Todo un espectáculo apto para todo público, cuyos protagonistas, las esculturas, no necesitan más escenario que la propia ciudad que les da vida.

Un legado que se renueva

Este esfuerzo no solo rescata el valor estético de estas piezas, sino que contribuye a la conservación de un legado importante para Madrid y para los amantes del arte en general. La vida de una ciudad también se mide en cómo cuida sus espacios de cultura y expresión. Con iniciativas como esta, bajo la atenta mirada de organismos dedicados a la preservación del patrimonio, una nueva generación puede acercarse a la obra de aquellos que marcaron un antes y un después en nuestra historia artística.

Renovar las esculturas del Museo de Escultura al Aire Libre del paseo de la Castellana no es solo un tema de mantenimiento. Es un compromiso con la cultura, donde la tradición y la innovación caminan de la mano. Así que la próxima vez que te tropieces con este rinconcito artístico, dedica unos minutos a detenerte y admirarlo. Las esculturas pueden parecer estáticas, pero su mensaje y su legado están más vivos que nunca.