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La épica moderna de Mucha Muchacha: un viaje de danza y reflexión

Redescubriendo la épica en tiempos modernos

En los últimos días de febrero, el Área de Cultura, Turismo y Deporte contemporáneo de Condeduque se convierte en el escenario de un estreno arrollador. *Cantar de gesta*, una creación de la potente compañía Mucha Muchacha, promete dejar a los espectadores sin palabras. Este colectivo, compuesto íntegramente por mujeres, ha logrado capturar la esencia de los antiguos cantares de gesta en una sorprendente pieza de danza moderna. El enfoque siempre innovador que la compañía imprime en su trabajo establece un diálogo fluido entre el espectador y el escenario, llevando la experiencia teatral más allá de los límites convencionales.

estreno absoluto de Cantar de gesta

Mucha Muchacha parece estar en una búsqueda eterna por encontrar la épica que habita en nuestros días. En una era donde los héroes de antaño han dado paso a figuras menos idealizadas, surge la interrogante: ¿dónde reside la épica hoy? Sus obras invitan a la reflexión sobre los desafíos contemporáneos, comparándolos con las hazañas de antaño. La intención no es simplemente rendir homenaje al pasado, sino encontrar nuestro lugar en la historia actual.

Los retos contemporáneos

En la esencia de *Cantar de gesta*, no se libran batallas contra dragones ni se cruzan tormentosos mares en busca de tesoros. Las verdaderas gestas de hoy, según la visión de Mucha Muchacha, están en navegar los complejos mares del amor, lidiar con la maternidad, resistir ante las adversidades y mantener viva la fe. Es una conversación permanente con la época en que vivimos, una afirmación de que cada individuo lleva dentro su propia epopeya.

Este montaje es algo más que una simple pieza escénica; es un reflejo de la vida misma, una conversación íntima y humana con el espectador. Las intérpretes se convierten en narradoras de sus propias epopeyas y, en el proceso, ayudan a los espectadores a dar sentido a las suyas. El espectáculo en sí se siente como un viaje compartido, una travesía llena de momentos que podrían pertenecer tanto al pasado como al presente.

La esencia de Mucha Muchacha

Desde su fundación en 2016, Mucha Muchacha ha sido un claro referente en la danza contemporánea, logrando fusionar elementos del flamenco con una narrativa moderna. Esta compañía, originaria de Madrid, desafía las convenciones de las artes en vivo, jugando con formas alternativas de lenguaje y siempre buscando la cercanía con el público. Su convicción es clara: el uso de la historia no es para reproducirla tal como fue, sino como un combustible crítico y humano para abordar la realidad. Al hacerlo, la compañía logra crear un corpus rico en significado, que conecta con lo más primario e instintivo del ser humano.

La danza sorda: un diálogo íntimo entre sonido y silencio

El trabajo de Mucha Muchacha siempre se ha destacado por sus colaboraciones con artistas de renombre. En esta ocasión, se ha rodeado nuevamente de un equipo artístico impresionante, contando con talentos como Rubén Alonso (Antropoloops), Benito Giménez, Eva Mir y Héctor Arnau. Esto no hace más que reafirmar el fuerte compromiso de la compañía con la innovación escénica y el diálogo constante con su entorno artístico.

Un encuentro con la historia

¿Qué nos queda después de *Cantar de gesta*? La certeza de que las historias continúan; que el espíritu épico no ha desaparecido, solo se ha transformado. Mucha Muchacha no busca replicar el pasado, sino reimaginarlo en el contexto de nuestros días. Les invita a todos a unirse en un diálogo sobre quiénes fuimos, quiénes somos y quiénes podemos llegar a ser.

El impacto de este estreno es palpable. La obra no es solo un espectáculo visual, sino una plataforma de reflexión. Los espectadores se enfrentarán a sus propias gestas, a esos retos diarios que, aunque menos románticos que las épicas de antaño, son igualmente significativos.

Esta propuesta de Mucha Muchacha se siente como una carta de amor al conjunto de las experiencias humanas, un recordatorio de que cada vida tiene su propia canción que merece ser escuchada y celebrada. En este canto, todos encontramos una parte de nosotros.