Un club escondido a plena vista
A solo un paso del bullicio de Madrid, justo camino del Monte de El Pardo, se alza el club Somontes, un lugar que, aunque suena exclusivo, abre sus puertas a todo el público. Este rincón ofrece no solo la tranquilidad del campo, sino también un abanico de instalaciones que encantan a cualquiera. Sin duda, el alma del club son sus impresionantes piscinas olímpicas, con medidas de 50 por 25 metros. Se complementan con otras dos dedicadas a los más pequeños.
Pero lo que realmente pone la cereza en el pastel es su gigantesca pradera de 18,000 metros cuadrados, salpicada de sombrillas para resguardarse del fuerte sol madrileño. Gracias a esta extensa área verde, los visitantes pueden disfrutar de un refrescante alivio durante esos días de calor abrasador.
Más allá de un simple club
Situado junto al Monte de El Pardo y la senda del río Manzanares, el club está rodeado de un entorno natural privilegiado. Esa cercanía a la naturaleza lo distingue de otros lugares de ocio en la ciudad. Aunque muchos lo desconocen, Somontes es un club privado con acceso público, eliminando la necesidad de pertenecer como miembro para disfrutar de sus servicios.
La entrada cuesta 9 euros entre semana y 15 euros el fin de semana para adultos, con tarifas más bajas para los pequeños de la casa. Así, Somontes abre sus brazos no solo a los amantes del agua, sino a cualquiera que desee un día de recreo en un ambiente relajado.
Gastronomía y comodidad al aire libre
El club no solo ofrece diversión en el agua, sino también deliciosas opciones gastronómicas. Además del consabido quiosco de helados, un gran chiringuito deleita con platos clásicos como croquetas, tortilla de patata y la popular paella.
Para quienes deseen un toque extra de lujo y comodidad, la zona VIP ofrece camas balinesas, hamacas y sombrillas que pueden reservarse por adelantado. Este espacio añade una pizca de exclusividad sin perder el ambiente relajado y accesible que caracteriza al club.
Un destino de ocio para todos
Aunque no siempre ha sido así, el club Somontes busca redimirse de su pasado elitista. Hoy, se presenta como un paraíso de recreo abierto a cualquiera. Este esfuerzo es parte de una gran inversión de siete millones de euros para mejorar las instalaciones y atraer a más visitantes. Manuel Saucedo, presidente de la sociedad Somontes Deporte y Ocio, afirma su deseo de alejarse de ese estigma y ofrecer un espacio de ocio inclusivo a las puertas de Madrid.
Con un impresionante promedio de 600 a 700 visitantes diarios, los fines de semana atraen a hasta 1,500 bañistas, una cifra que se dispara en olas de calor. Por su ubicación, resulta especialmente atractivo para residentes de zonas como El Pardo, Argüelles y Chamberí. Además, su accesibilidad es incomparable, dado que un autobús directo desde Moncloa deja a sus pasajeros a las puertas del club en apenas diez minutos.
Actividades y eventos: más allá de la piscina
El club se extiende más allá del agua con una impresionante variedad de instalaciones deportivas, desde 21 pistas de pádel hasta 11 canchas de tenis. También dispone de un centro de golf con 64 puestos de práctica y un circuito de karts eléctricos. Para las familias, existe una zona infantil equipada con castillos hinchables, ideal para celebraciones de cumpleaños.
Uno de los atractivos sorprendentes es el centro de adiestramiento canino. Aquí, las mascotas pueden asistir a clases para mejorar su agilidad y obediencia, añadiendo un toque único a lo que Somontes ofrece.
Vive Somontes: un lema que invita al descubrimiento
Con el lema “Vive Somontes”, el club organiza fiestas y eventos que buscan integrar a todos los públicos. Desde familiares hasta los jóvenes, las actividades responden al propósito de convertir Somontes en un referente de ocio y deporte en Madrid.
Por todo lo anterior, el club Somontes no es solo una piscina más en la ciudad; es un lugar donde se respiran calidad y calidez. Abierto para todos, este oasis escondido se perfila como una opción ideal para escapar del ajetreo urbano y disfrutar de un día de ensueño al aire libre.