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La terraza de Casa Decor que mira al cielo de Madrid

Cristina Baigorri conversa con Marta Alonso sobre la instalación de Mayice Studio en Casa Decor 2026

Casa Decor 2026 ha vuelto a convertir Madrid en un laboratorio de ideas. Esta vez lo hace en la calle San Agustín, 11, en pleno Barrio de las Letras, dentro de una casa palacio que reúne decenas de espacios intervenidos por estudios, marcas y profesionales del interiorismo. La edición se celebra del 9 de abril al 24 de mayo y ocupa por primera vez este enclave histórico de la ciudad.

En ese contexto, nuestra compañera Cristina Baigorri se encontró con Marta Alonso, una de las dos mitades de MAYICE STUDIO, el estudio formado junto a Imanol Calderón. La entrevista tuvo lugar en una terraza. Se escuchaba el exterior, se intuía la altura y se respiraba ese pequeño descanso que llega después de recorrer varias plantas cargadas de diseño.

La conversación no giró solo alrededor de una instalación bonita. Fue más allá. Habló de materia, de luz, de cerámica, de fábricas, de sostenibilidad, de montaje y de una idea muy sencilla, pero poderosa: un espacio puede cambiar la forma en la que miramos el cielo.

Imanol Calderón y Marta Alonso MAYICE STUDIO

Un regreso con peso propio después del éxito de 2025

MAYICE STUDIO no llegaba a Casa Decor 2026 como un invitado más. El año anterior, su instalación “Gabinetto delle Curiosità” recibió la primera mención del jurado al mejor proyecto 2025, un reconocimiento que reforzó su posición dentro del panorama creativo actual.

Ese antecedente marcaba el regreso. Había expectación. También había una pregunta clara. ¿Cómo podía un estudio acostumbrado a moverse entre arquitectura, producto e iluminación entrar ahora en un terreno tan matérico como la cerámica?

Marta Alonso respondió con naturalidad. Para ella, el proyecto llegó casi como un regalo. MAYICE STUDIO trabaja desde hace años con materiales, procesos y artesanos. Por eso, antes de dibujar una propuesta, el estudio quiso conocer el origen del material.

No bastaba con mirar un catálogo. Tampoco servía elegir piezas desde una mesa de trabajo. El equipo necesitaba ir a la fábrica, tocar la cerámica, entender cómo se fabrica y comprobar qué podía hacer. Esa visita cambió el proyecto.

La marca les invitó a Teruel. Allí conocieron la materia, los procesos y las posibilidades de la cerámica extruida. Después regresaron otra vez, porque las ideas siguieron apareciendo. Marta lo explicó de una manera muy clara. Cuando el estudio está cerca de la materia y de quienes la fabrican, las ideas empiezan a tomar forma.

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Una terraza estrecha convertida en experiencia

El espacio no era fácil. La terraza tiene una forma muy alargada. Marta habló de 14 metros de longitud y unos 2,70 metros de anchura. Es decir, un lugar que podía convertirse en un pasillo sin alma o en una experiencia con sentido.

MAYICE eligió la segunda opción.

El proyecto, presentado como la terraza “Al desnudo” para Nuet Ceramics, se ubica en la planta cuarta y propone la cerámica como arquitectura en sí misma. Casa Decor lo define como un patio exterior con celosía cerámica, diseño sostenible y pavimento permeable.

Pero la entrevista permitió entender la parte menos evidente. La instalación no busca solo enseñar un material. Busca mostrar lo que ese material puede llegar a ser.

Puede levantar un muro. Puede crear una escalera. Puede construir un taburete. Puede dejar pasar la luz. Puede retroiluminarse. Puede pesar poco. Puede cambiar con la sombra. Puede parecer tierra y, al mismo tiempo, conducir la mirada hacia el cielo.

Esa tensión entre lo terrenal y lo aéreo atraviesa toda la propuesta. Marta lo resumió con una imagen muy madrileña. Madrid tiene ladrillo, tierra, tonos rojizos y una luz muy especial. También tiene cielos inmensos. La terraza conecta esas dos ideas.

Imanol Calderón y Marta Alonso 3

La escalera como premio después del recorrido

Casa Decor exige al visitante una cierta entrega física. Hay que subir, bajar, entrar, salir y detenerse. Por eso, la terraza funciona casi como una recompensa. Después de cuatro plantas, aparece el aire.

Marta lo contó así en la conversación con Cristina Baigorri. La terraza tenía que ser un premio. Y el premio era la vista.

La instalación propone una escalera que el visitante sube de forma casi individual. Ese gesto tiene algo simbólico. Uno asciende, se separa por un momento del ruido y encuentra una perspectiva distinta de Madrid.

No hace falta dramatizarlo. La idea resulta sencilla y efectiva. Subir unos peldaños, mirar el horizonte y dejar que el cielo haga su parte.

En tiempos de ruido, saturación visual y exceso de estímulos, ese gesto adquiere más fuerza. La instalación no grita. Invita a parar. Y eso, en una cita como Casa Decor, tiene mucho mérito.

terraza MAYICESTUDIO- CASA DECOR 26

Cerámica, luz y una forma distinta de hablar de sostenibilidad

La entrevista dejó una idea especialmente interesante. MAYICE STUDIO no plantea la sostenibilidad como un eslogan añadido al final. La integra desde el principio.

Marta explicó que todo lo que aparece en la terraza resulta desmontable y reutilizable. La estructura usa aluminio ligero. Las celosías se fabricaron a medida. Además, se redujo el espesor de algunas piezas para cumplir la normativa de peso por metro cuadrado.

Ese punto importa. Casa Decor trabaja con intervenciones efímeras. Sin embargo, el estudio quiso evitar que la instalación muriera al terminar la exposición. Por eso, el proyecto tendrá una segunda vida.

Según contó Marta, las piezas viajarán después a un campo de naranjos junto a la fábrica. Allí se reconstruirán para formar parte de un espacio pensado para eventos. La idea resulta coherente. Lo efímero no desaparece. Se transforma.

En un sector que todavía lucha con el exceso de residuos, este gesto tiene valor. No se trata solo de reciclar. Se trata de diseñar desde el inicio con un destino posterior.

Un material con raíces y tecnología

Uno de los momentos más sugerentes de la entrevista llegó cuando Marta habló de la tierra. La arquitecta recordó cómo las casas antiguas de Castilla levantaban muros de tierra de un metro. Esos muros aislaban, protegían y conectaban la vivienda con el territorio.

La cerámica de esta instalación dialoga con esa memoria. Pero no se queda en la nostalgia. También incorpora tecnología. Marta destacó que el material alcanza una absorción de agua de solo el 5%, lo que lo hace muy resistente para exterior.

Ahí aparece una de las claves del proyecto. La innovación no tiene por qué romper con las raíces. Puede leerlas, actualizarlas y convertirlas en una herramienta contemporánea.

La terraza trabaja precisamente desde ese equilibrio. Tiene algo primitivo, casi esencial. Pero también exige cálculo, pruebas, precisión y un dominio técnico considerable.

El montaje como parte invisible del diseño

Cristina Baigorri llevó la conversación hacia un asunto que muchas veces queda fuera de los titulares. ¿Cómo se ejecuta un espacio así?

La respuesta mostró la parte más artesanal del proyecto. Marta insistió en la importancia del equipo. También habló de la necesidad de adaptarse al error, revisar decisiones y aceptar que una idea dibujada en estudio cambia cuando llega al espacio real.

El montaje exigió pruebas. Cada bastidor necesitó ajustes. Las piezas tenían imperfecciones. Y esas pequeñas variaciones obligaron a trabajar con tolerancias. Lejos de verlo como un problema, el estudio lo asumió como parte del carácter humano del proyecto.

En esa fase apareció también el trabajo de profesionales muy cualificados. Marta citó al consultor de Grupo Pimenta, Tomás Miranda, y al equipo encargado de construir casi “un traje a medida”. La expresión encaja bien. La terraza no se instala como un producto estándar. Se afina en el lugar.

Ese proceso explica parte de su fuerza. La perfección no nace de borrar la imperfección, sino de saber trabajar con ella.

Una instalación que también mira el vecindario

La entrevista dejó una anécdota bonita. Marta contó que un vecino de enfrente disfruta la terraza por la noche. La ve iluminada desde su casa y dice que le da paz. Incluso, según explicó, quiere hacer una sesión fotográfica artística.

La imagen resulta poderosa. Casa Decor suele pensarse desde dentro, desde la experiencia del visitante. Sin embargo, este proyecto también irradia hacia fuera. El vecindario lo ve. La luz se escapa. La instalación deja de pertenecer solo a la exposición.

También la fábrica vive ese impacto. Marta explicó que los responsables reciben noticias sobre la instalación y que los trabajadores se sienten orgullosos al comprobar otro uso posible para su material.

Ese detalle tiene mucha carga. Un material que quizá algunos veían solo como producto industrial aparece ahora como lenguaje arquitectónico. Y eso cambia la percepción de quienes lo fabrican.

Imanol Calderón y Marta Alonso 2

MAYICE STUDIO y el amor por la materia

La conversación con Marta Alonso encaja muy bien con la trayectoria de MAYICE STUDIO. El estudio, fundado por Marta Alonso e Imanol Calderón, se mueve entre arquitectura, diseño de producto y experimentación con materiales. Casa Decor identifica a ambos como los responsables de MAYICE STUDIO y recoge su participación en distintas ediciones anteriores.

Esa trayectoria explica su forma de abordar la cerámica. No la tratan como revestimiento decorativo. La miran como estructura, atmósfera y herramienta espacial.

Su trabajo previo con la luz también aparece en la terraza. El suelo retroiluminado cambia por la noche. Las celosías filtran sombras. La percepción del espacio se modifica según la hora del día. Nada queda completamente fijo.

En ese sentido, la instalación funciona como una pieza viva. De día dialoga con el cielo. De noche se convierte en un volumen rojizo, cálido y casi escenográfico.

Los próximos proyectos del estudio

La entrevista terminó mirando al futuro. Marta avanzó dos proyectos que ilusionan especialmente al estudio.

El primero viajará a Copenhague en junio, durante los días del diseño. Será una exposición sobre color y emoción, comisariada por Josephine Akvama Hoffmeyer, directora de File Under Pop. Según explicó Marta, algunas piezas serán la base de un conjunto de lámparas con un fuerte componente experimental.

El segundo proyecto tendrá lugar en Madrid y apunta mucho más lejos. Se trata de un local de unos 600 metros cuadrados, con techos de cinco metros. El espacio quiere convertirse en un lugar para el arte, el encuentro, el conocimiento y la grabación de podcast.

Marta no pudo contar demasiado. Sin embargo, sí dejó claro que el proyecto tendrá vínculo con el arte contemporáneo y que aspira a abrirse al público. La idea encaja con una ciudad que vive un momento cultural intenso, pero que también necesita espacios cuidados, pensados y accesibles.

Un remanso de paz dentro de Casa Decor

La entrevista de Cristina Baigorri permitió entender mejor lo que ocurre en esa terraza. No se trata solo de una instalación con cerámica. Tampoco de una escenografía para una feria de interiorismo.

Es una pieza que resume varias tensiones actuales del diseño. Materia y luz. Tierra y cielo. Industria y artesanía. Efímero y permanente. Técnica y emoción. Ciudad y naturaleza.

MAYICE STUDIO convierte una terraza estrecha en un pequeño mirador mental. El visitante sube la escalera, mira Madrid y entiende algo sin necesidad de demasiadas explicaciones.

En una edición de Casa Decor llena de estímulos, ese silencio tiene valor. La instalación no intenta imponerse. Prefiere dejar que el material hable. Y cuando la cerámica, la luz y el cielo encuentran su punto justo, la terraza consigue algo poco frecuente: hacer que el diseño parezca inevitable.