La ciudad de Madrid ha dado un paso firme para preservar uno de sus tesoros culturales más preciados. La Junta de Gobierno ha aprobado una ayuda de 500.000 euros destinada a la Fundación Real Fábrica de Tapices, con el objetivo de asegurar su viabilidad económica y sostenibilidad. Este movimiento estratégico está enmarcado en el Plan Estratégico de Subvenciones del Ayuntamiento de Madrid y sus Organismos Públicos para el período 2024-2027. Si te apasiona el arte y el legado cultural, sigue leyendo para descubrir cómo este apoyo financiero impactará en una de las instituciones más históricas de la capital.
Un legado que se remonta a Felipe V
La Real Fábrica de Tapices no solo es un hito cultural en Madrid, sino que también es una de las entidades más antiguas de España, con una historia que se remonta al año 1719. En ese entonces, Felipe V, movido por la necesidad de impulsar la economía nacional y satisfacer la demanda de decoración para los Sitios Reales, fundó esta gran manufactura. Para garantizar el éxito del proyecto, contrató al talentoso tejedor flamenco Jacobo Vandergoten, cuya experiencia y destreza aseguraron un producto final de calidad superior.
Hilos que cuentan siglos la Real Fábrica de Tapices a través de la mirada de Marta Caldevilla
Inicialmente situada en el entorno del Portillo de Santa Bárbara, la fábrica gozó de prestigio y reconocimiento por la belleza de sus tapices y alfombras. Sin embargo, en 1882, la expansión urbana de Madrid obligó al traslado de la fábrica a su actual ubicación en Atocha, un edificio diseñado por el arquitecto José Segundo de Lema.
La revitalización de una histórica manufactura
En 1996, la Real Fábrica de Tapices se reinventó como la Fundación Real Fábrica de Tapices, asumiendo un nuevo papel como custodio de las tradiciones y técnicas centenarias. Hoy, la fundación no solo preserva el legado artístico del pasado, sino que también actúa como un faro educativo que forma a los artesanos del mañana. Este rol es esencial para garantizar que estos conocimientos se transmitan de generación en generación.
La subvención de 500.000 euros recién aprobada permitirá a la fundación continuar con su misión de conservación y difusión de las artes suntuarias. Al fortalecer su estabilidad financiera, la fundación podrá seguir produciendo y restaurando tapices, alfombras y reposteros de alto valor artístico y patrimonial, asegurando la continuidad de un oficio en peligro de extinción.
Un plan para el futuro
Este apoyo económico se enmarca en un amplio plan que busca promover y resguardar la identidad cultural de Madrid. La subvención no solo apoyará el funcionamiento diario de la Real Fábrica de Tapices, sino que también permitirá la financiación de proyectos a largo plazo. Entre estos, se incluyen la restauración del edificio actual y la implementación de programas educativos y de formación que garanticen un flujo continuo de nuevos artesanos.
El compromiso del Ayuntamiento de Madrid con el patrimonio cultural se refleja en su presupuesto para 2026, que incluye esta significativa aportación. El periodo de ejecución de la subvención llega hasta el 31 de diciembre, lo que proporciona tiempo suficiente para que la fundación planifique de forma efectiva sus actividades.
Preservar el pasado, mirar al futuro
Al final del día, la Real Fábrica de Tapices es mucho más que un museo de lo que fue la industria textil en España. Es un centro vivo de creación y formación, un lugar donde cada tapiz tejido es una obra de arte que encapsula siglos de historia y tradiciones. Gracias a esta inversión por parte del Ayuntamiento, este icono de la cultura madrileña puede mirar hacia el futuro con optimismo.
Con una visión clara y un compromiso firme, Madrid no solo cuida su pasado, sino que lo proyecta hacia el futuro, asegurándose de que generaciones venideras puedan disfrutar de la riqueza cultural que este excepcional patrimonio aporta a la ciudad.

