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Madrid se pone firme en la limpieza: patrullas secretas y sanciones que sacuden al sector comercial

Patrullas secretas en acción

Madrid nunca duerme, especialmente cuando se trata de mantener sus calles limpias. Desde el 12 de enero, unas misteriosas patrullas secretas recorren la ciudad con un objetivo claro: cazar a quienes dejan basura indebidamente. Esta iniciativa, liderada por efectivos de la Policía Municipal e inspectores de limpieza, no tiene piedad. En apenas un mes, ya han repartido 111 sanciones, llegando algunas a los 1.100 euros. Curiosamente, el 75 % de estas multas han caído sobre los hombros del sector comercial, dejando al restante 25 % a los ciudadanos comunes.

abandono de residuos interponen en un mes más de 110 sanciones de hasta 1.100 euros

Esta movida forma parte de un plan más amplio impulsado por el alcalde José Luis Martínez-Almeida para dar un giro radical a la limpieza de la ciudad. La aparición de estas patrullas no es solo una medida aislada, sino el resultado de un análisis minucioso realizado tanto al pie de la calle como por los servicios técnicos de limpieza.

A qué distritos apuntan las patrullas

Los distritos más vigilados hasta el momento incluyen Centro, Salamanca, Tetuán, Puente de Vallecas y Usera. La elección de estos puntos no es arbitraria; son los lugares donde históricamente se ha observado mayor número de infracciones. Entre las calles más transitadas por las patrullas destacan la de Jesús, Marcelo Usera, Serrano y la plaza Pedro Zerolo. En estos lugares, se ha registrado un incremento en el mal hábito de abandonar residuos junto a los contenedores.

Al final del día, las patrullas hacen cumplir la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados. La normativa no solo busca castigar sino también educar, al imponer sanciones por faltas leves que pueden ascender hasta 1.100 euros, un aviso a navegantes para quienes piensen que dejar residuos por ahí es un juego de niños.

Una preocupación que disminuye

Los ciudadanos de Madrid parecen notar y apreciar los esfuerzos del Ayuntamiento. En la última Encuesta de Calidad de Vida y Satisfacción con los Servicios Públicos, la preocupación por la limpieza ha descendido al sexto lugar, una clara caída desde que ocupaba el primer puesto en años anteriores como 2016, 2017, 2019 y 2022. Este cambio refleja un resultado positivo del gran desembolso presupuestario que destina el gobierno municipal: más de 800 millones de euros anuales dedicados a los servicios de limpieza.

Este dinero se gestiona con un enfoque detallado. Se han renovado los contenedores y duplicado la frecuencia de recogida de residuos, pasando de 14 a 27 veces por semana. Además, han aumentado los puntos móviles y de proximidad, expandiendo horarios para atender mejor a las necesidades vecinales. Todo esto se complementa con contratos específicos para mantener papeleras, zonas verdes, y parques en excelentes condiciones.

Nuevas medidas, nuevas expectativas

Las patrullas son solo la punta del iceberg. Madrid también ha iniciado un refuerzo del personal de limpieza y ha incrementado las llamadas brigadas de proximidad, equipos operativos las 24 horas del día para resolver incidencias de forma casi inmediata. A finales de diciembre, se lanzó una campaña intensiva dedicada a informar y concienciar tanto al sector comercial como a los ciudadanos sobre el correcto manejo de residuos.

Para evitar efectos indeseados, se hace un seguimiento específico de los contenedores temporales que se instalan por obras, asegurándose de que no se conviertan en un imán para depósitos no autorizados. El Ayuntamiento garantiza que estos contenedores se retiren una vez finalicen los trabajos que los requieren.

En resumen, este conjunto de medidas promete convertir a Madrid en una ciudad más limpia y ordenada. El mensaje es claro: ahora más que nunca, el no respetar las normas de limpieza en Madrid puede salir bastante caro. En una ciudad donde los cambios son palpables, el compromiso de sus habitantes será clave para mantener el nuevo orden. La limpieza ya no es solo tarea del Ayuntamiento; es, sin duda, responsabilidad de todos.