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Matadero Madrid abre temporada con el festival Back to the Book, una exposición de Carlos Aires y charlas con el coreógrafo Damien Jalet

El antiguo matadero municipal del barrio de Arganzuela vuelve a ponerse en marcha con una agenda cargada de propuestas culturales que, como cada temporada, prometen convertir este espacio en uno de los centros de creación contemporánea más activos de la capital. Matadero Madrid arranca el nuevo ciclo con tres apuestas que combinan literatura, artes visuales y danza: el festival Back to the Book, una exposición monográfica del artista Carlos Aires y una serie de encuentros con el reconocido coreógrafo belga Damien Jalet.

festival Back to the Book

©MIGUEL BERROCAL

Back to the Book: cuando los libros vuelven al centro de la conversación cultural

El festival Back to the Book regresa a Matadero para reivindicar el libro como objeto cultural, herramienta de pensamiento y excusa para el encuentro. En un momento en el que las pantallas copan la atención y los formatos digitales redefinen el consumo de contenidos, esta iniciativa apuesta por devolver al libro impreso un protagonismo que va mucho más allá del simple acto de leer. Para los vecinos y vecinas de Madrid, supone una oportunidad de acercarse a editoriales independientes, autores emergentes y debates sobre el futuro de la cultura escrita, todo en un espacio de acceso libre y gratuito.

La filosofía del festival encaja a la perfección con el espíritu de Matadero: un lugar que nació para transformar lo que ya existía y que hoy sigue apostando por la mezcla de disciplinas, la experimentación y la participación ciudadana. Back to the Book no es una feria al uso, sino un punto de encuentro donde el libro es el pretexto y la conversación, el verdadero producto. Madrid, que ya acoge iniciativas similares en otros espacios, encuentra aquí un enfoque más íntimo y comprometido con la creación local e internacional.

Carlos Aires: arte que incomoda y hace pensar

Paralelamente, Matadero acoge una exposición del artista español Carlos Aires, una de las voces más provocadoras e incisivas del arte contemporáneo en nuestro país. Aires trabaja habitualmente con imágenes de la cultura popular, publicidad y medios de comunicación para construir piezas que cuestionan los valores del consumo, la identidad y el poder. Sus obras, que oscilan entre la ironía y la crítica política, suelen generar debate y esa es precisamente su virtud.

Para el público madrileño, la muestra representa una ocasión de adentrarse en un trabajo artístico que huye de la complacencia y que interpela directamente al espectador. No es el tipo de exposición que se recorre en silencio y se olvida al salir; es el tipo de propuesta que sigue acompañando días después. En una ciudad con una oferta museística y expositiva tan densa como Madrid, encontrar ese espacio de reflexión comprometida es siempre un valor añadido.

La programación cultural en Madrid no deja de crecer y diversificarse. En los últimos meses hemos visto cómo grandes textos llegan a los escenarios de la ciudad con propuestas arriesgadas, y cómo los espacios culturales alternativos ganan terreno frente a los circuitos más convencionales.

Damien Jalet: el cuerpo como lenguaje y la danza como pregunta

El tercer gran eje de esta apertura de temporada lo protagoniza Damien Jalet, coreógrafo belga de proyección internacional conocido por sus trabajos con la compañía Eastman de Sidi Larbi Cherkaoui y por sus colaboraciones con artistas como Marina Abramovic o el diseñador de moda Iris van Herpen. Jalet participará en una serie de charlas y encuentros dentro de Matadero en los que compartirá su proceso creativo, su visión del cuerpo en movimiento y su relación con otras disciplinas artísticas.

Estos encuentros, pensados tanto para profesionales de las artes escénicas como para público general, son exactamente el tipo de actividad que diferencia a Matadero de otros centros culturales. No basta con ver el espectáculo: aquí se puede conversar con quien lo crea. Para estudiantes de danza, teatro o artes, pero también para cualquier ciudadano curioso, sentarse a escuchar a Jalet es una experiencia que raramente se presenta en la agenda madrileña.

Madrid lleva años consolidando su posición como capital europea de las artes escénicas y la danza contemporánea. Iniciativas como los grandes ciclos de autor que acoge la ciudad demuestran que existe un público amplio y fiel dispuesto a consumir cultura de calidad más allá de los grandes espectáculos comerciales.

Matadero, un espacio que sigue siendo referencia para el barrio y para la ciudad

El centro cultural Matadero Madrid, situado en el Paseo de la Chopera, en el distrito de Arganzuela, es uno de los ejemplos más logrados de reconversión de patrimonio industrial en espacio cultural. Lo que fue el matadero y mercado de ganados de la ciudad, activo hasta 1996, es hoy un complejo de naves rehabilitadas que alberga salas de exposición, espacios de ensayo, talleres de creación, una cineteca y múltiples áreas de trabajo compartido.

Para los vecinos del barrio, Matadero es también un lugar de ocio y descanso, con sus zonas al aire libre y su acceso libre en muchas actividades. Para el conjunto de Madrid, funciona como laboratorio cultural donde se ensayan formatos nuevos antes de que lleguen a otros circuitos. La ciudad que se pregunta qué viene después del modelo cultural convencional tiene en Matadero una respuesta concreta y visitable.

  • Festival Back to the Book: encuentros, debates y editoriales independientes en torno al libro contemporáneo.
  • Exposición de Carlos Aires: arte crítico y visual que interroga la cultura de masas y el poder.
  • Charlas con Damien Jalet: encuentros abiertos con uno de los coreógrafos más relevantes de la escena internacional.

La ingeniería invisible que sostiene festivales y eventos culturales en Madrid pocas veces recibe el reconocimiento que merece. Matadero es uno de esos espacios donde ese trabajo se hace visible, donde la programación no cae del cielo sino que es el resultado de meses de gestión, comisariado y negociación con artistas de todo el mundo.

Con esta apertura de temporada, Matadero Madrid confirma que sigue siendo uno de los espacios más vitales y necesarios de la cultura madrileña. Una agenda que mezcla literatura, artes visuales y danza, con acceso abierto y vocación ciudadana, es exactamente lo que una ciudad como Madrid necesita para que la cultura no sea un privilegio sino un derecho cotidiano. Los madrileños tienen, una vez más, una razón de peso para acercarse hasta la Chopera.