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Restaurante Botín: el restaurante más antiguo del mundo, historia, carta y precios

El Restaurante Botín, conocido también como Casa Botín o por su nombre oficial, Sobrino de Botín, es el restaurante más antiguo del mundo según el Libro Guinness de los Récords. Abrió en 1725 en la calle de Cuchilleros, a los pies de la Plaza Mayor de Madrid, y desde entonces no ha cerrado sus puertas. Su horno de leña, encendido desde aquel año, sigue asando cada día el plato que lo ha hecho famoso: el cochinillo asado al estilo castellano.

En este articulo

En esta guía te contamos su historia completa (incluido el debate de los historiadores sobre su fecha de fundación), qué pedir, cuánto cuesta comer allí, cómo conseguir mesa, las leyendas de Goya y Hemingway y todo lo que conviene saber antes de ir.

Botín en un vistazo

Nombre oficial Restaurante Sobrino de Botín (también Casa Botín o Restaurante Botín)
Dirección Calle de Cuchilleros, 17, 28005 Madrid (junto al Arco de Cuchilleros, Plaza Mayor)
Fundación 1725
Récord Restaurante más antiguo del mundo en funcionamiento (Guinness World Records)
Especialidad Cochinillo y cordero asados en horno de leña de encina
Precio medio Entre 40 y 60 € por persona a la carta
Horario Todos los días, de 13:00 a 16:00 y de 20:00 a 23:30
Reservas Web oficial (botin.es) o teléfono 913 66 42 17
Metro Sol (L1, L2, L3), Ópera (L2, L5) o Tirso de Molina (L1)
Propietarios Familia González, desde los años 30 del siglo XX

Datos clave del Restaurante Botín: precios, horario y reservas

¿Por qué Botín es el restaurante más antiguo del mundo?

El título se lo dio el Libro Guinness de los Récords, que en 1987 reconoció a Botín como el restaurante más antiguo del mundo en funcionamiento ininterrumpido. La clave está en la palabra ininterrumpido: hay locales con orígenes más remotos en otras ciudades europeas, pero ninguno con un registro reconocido de actividad continua desde una fecha tan temprana en el mismo lugar.

Botín no solo es antiguo: es el mismo edificio, el mismo horno y el mismo tipo de cocina. Por eso entrar en él no es como visitar un museo, sino como sentarse a la mesa en un lugar donde se lleva comiendo cochinillo casi tres siglos.

Historia de Casa Botín

Jean Botín, un cocinero francés en la corte de los Austrias

La historia empieza con Jean Botín, un cocinero francés que llegó a Madrid con su esposa, de origen asturiano, para trabajar al servicio de un noble de la corte de los Austrias. El Madrid de la época estaba organizado por oficios, y las calles que rodean la Plaza Mayor todavía conservan esos nombres: Cuchilleros, Herradores, Ribera de Curtidores. En esa zona de posadas y mesones, donde paraban los viajeros que llegaban a la capital, se instaló el negocio que llevaría su apellido.

1725: Cándido Remis abre la posada de Cuchilleros

Según la historia oficial de la casa, en 1725 un sobrino de la mujer de Botín, Cándido Remis, abrió una pequeña posada en la calle de Cuchilleros y reformó la planta baja del edificio, cerrando los soportales que existían. De ahí viene el nombre que todavía figura en la fachada: Sobrino de Botín. El inmueble es incluso anterior; se le atribuye una construcción de finales del siglo XVI.

Se cuenta que en aquella época las posadas tenían prohibido vender ciertos alimentos por su cuenta, para proteger a los gremios, y que los viajeros llevaban sus propias viandas para que el mesonero se las cocinara. Sea como fuere, eso ayuda a entender por qué el horno era el corazón del negocio desde el primer día.

El siglo XIX: pastelería, friso dorado y casa de comidas

A lo largo del siglo XIX el local fue reformándose. De esa época son el friso de madera policromada con pan de oro, los escaparates y el mostrador que todavía se ven en la entrada. Durante un tiempo, en la planta baja se vendían dulces madrileños como pestiños, bartolillos, suizos o glorias de crema, y el negocio funcionaba más como pastelería y casa de comidas que como restaurante de mantel.

El siglo XX: llega la familia González

En los años treinta del siglo XX el establecimiento lo compraron Emilio González y Amparo Martín. Entonces era un negocio pequeño, con siete empleados contando al propio matrimonio y a sus tres hijos. Ellos lo convirtieron en el restaurante que conocemos, y hoy lo dirigen sus descendientes, que mantienen las recetas y el horno originales.

La familia intentó llevar la marca fuera de España, con restaurantes Botín en Miami (1998), México (2004) y Puerto Rico (2007), pero ninguno prosperó y todos cerraron. El Botín de verdad solo existe en Cuchilleros.

2025: el tercer centenario

En 2025 Botín celebró sus 300 años con una placa conmemorativa en la fachada. Es una de las pocas casas del mundo que puede presumir de haber cumplido tres siglos sirviendo comidas en el mismo lugar.

El debate sobre la fecha de fundación

Por honestidad con el lector conviene contarlo: algunos historiadores cuestionan la fecha de 1725. Según estudios recientes basados en documentación de archivo, el negocio que hoy ocupa el número 17 de Cuchilleros con el nombre de “Sobrino de Botín” se abrió como pastelería en 1865, y la historia de 1725 vendría de la tradición familiar del negocio original situado en la cercana plaza de Herradores. El restaurante mantiene su versión y el reconocimiento de Guinness sigue vigente. Para el visitante, la conclusión práctica es la misma: es una de las casas de comidas más antiguas de Europa y su horno lleva siglos trabajando.

Casa Botín

El horno de leña de 1725: el corazón de Botín

Si hay un elemento que define a Botín es su horno de leña. Según la casa, es el mismo desde la apertura y no se ha apagado nunca del todo: se alimenta con leña de encina, que da un calor constante y un aroma muy particular a los asados.

En él se asan los cochinillos y los corderos en cazuelas de barro, durante horas, con una preparación sencilla: sal, pimienta, agua, manteca de cerdo, vino blanco, laurel, cebolla y ajo. El resultado es una piel crujiente y una carne que se deshace. Tradicionalmente, el cochinillo procede de la zona de Segovia y el cordero, del entorno de Sepúlveda, Aranda de Duero y Riaza, el llamado “triángulo” del lechazo castellano.

Si vas a comer, pide que te enseñen el horno: suele estar a la vista en la planta baja y es una de las imágenes más fotografiadas del restaurante.

Qué comer en Botín: los platos imprescindibles

Cochinillo asado

Es el plato estrella y la razón por la que la mayoría de la gente reserva. Se sirve en ración individual con patatas asadas. Lo ideal es pedirlo sin demasiados entrantes, porque la ración es generosa.

Cordero asado

La otra gran especialidad del horno. Tiene el mismo tratamiento que el cochinillo y suele ser la elección de quien prefiere una carne más intensa.

Entrantes clásicos

La carta mantiene recetas de siempre: sopa de ajo con huevo (la sopa castellana), sopa al cuarto de hora, morcilla de Burgos, croquetas de pollo y jamón, jamón ibérico de bellota, callos a la madrileña, almejas Botín, pimientos asados o manitas de cochinillo rebozadas.

Otros principales

Para quien no quiere asado hay opciones como la perdiz estofada (muy recomendada por la Guía Repsol), el pollo en pepitoria, el solomillo Botín y pescados como la merluza o el lenguado.

Postres

La tarta Botín (bizcocho y crema), la crema catalana, el flan de huevo con nata y la tarta de queso con receta de la abuela son los postres de la casa.

Precios: cuánto cuesta comer en Botín

Botín es un restaurante de mantel, no una tasca, y los precios lo reflejan. Como referencia, a lo largo de 2026 estos han sido los precios aproximados de la carta:

Plato Precio aproximado
Cochinillo asado 32 €
Cordero asado 32 €
Perdiz estofada 28 €
Pollo en pepitoria 24 €
Callos a la madrileña 21 €
Morcilla de Burgos 14 €
Croquetas de pollo y jamón 12,50 €
Postres 7,50 – 9,50 €

Con un entrante para compartir, un asado, postre y vino, la cuenta suele quedar entre 45 y 60 € por persona. Los precios pueden cambiar, así que conviene consultar la carta actualizada en la web oficial antes de ir.

Datos clave del Restaurante Botín: precios, horario y reservas

Cómo reservar en Botín

Reservar es prácticamente obligatorio, sobre todo en fines de semana, puentes y temporada alta. Hay comensales que reservan con semanas e incluso meses de antelación para las cenas más demandadas.

  • Online: desde el sistema de reservas de la web oficial, botin.es, donde eliges día, franja y número de comensales.
  • Por teléfono: en el 913 66 42 17.
  • Sin reserva: a veces quedan mesas en el primer turno de comida (13:00) entre semana. Ir pronto es la mejor opción si no has reservado.

Si vas con personas mayores o con movilidad reducida, indícalo al reservar: el edificio tiene varias plantas y escaleras estrechas, y el restaurante suele intentar ubicarlos en la planta baja.

Horario y cómo llegar

Botín abre todos los días del año, en turno de comidas de 13:00 a 16:00 y de cenas de 20:00 a 23:30.

  • Dirección: calle de Cuchilleros, 17. Si estás en la Plaza Mayor, baja las escaleras del Arco de Cuchilleros (esquina suroeste) y lo verás a pocos metros, a la izquierda.
  • Metro: Sol (líneas 1, 2 y 3) a unos 7 minutos a pie; Ópera (líneas 2 y 5) y Tirso de Molina (línea 1), a unos 8-10 minutos; La Latina (línea 5), a unos 5 minutos.
  • Cercanías: estación de Sol.
  • Autobús EMT: varias líneas paran en la calle Mayor y la plaza de la Puerta Cerrada.

Las leyendas de Botín: Goya, Hemingway y Galdós

Goya, friegaplatos en Botín

Una de las historias más repetidas es que, en 1765, un joven Francisco de Goya, recién llegado a Madrid y que todavía no había logrado entrar en la Real Academia de Bellas Artes, trabajó en Botín como friegaplatos. No hay un documento que lo confirme, pero la anécdota forma parte de la tradición de la casa y la cuentan los propios camareros.

Hemingway y el final de “Fiesta”

Ernest Hemingway fue cliente habitual de Botín y lo convirtió en escenario literario: en la última escena de su novela Fiesta (The Sun Also Rises, 1926), los protagonistas comen cochinillo asado y beben rioja en el piso superior del restaurante. Desde entonces, miles de lectores estadounidenses y británicos visitan Botín para sentarse donde comieron Jake Barnes y Lady Brett Ashley.

Pérez Galdós y otros escritores

Benito Pérez Galdós también menciona Botín en su obra, y el restaurante aparece en libros de autores contemporáneos como María Dueñas. Pocas casas de comidas han tenido tanta presencia en la literatura.

Curiosidades de Casa Botín

1. La fachada dice “Sobrino de Botín”

El nombre oficial no es Casa Botín, sino Sobrino de Botín, en honor a Cándido Remis, el sobrino de la mujer del cocinero francés. “Casa Botín” y “Restaurante Botín” son las formas populares.

2. El edificio es más antiguo que el restaurante

La construcción de Cuchilleros 17 se atribuye a finales del siglo XVI, más de un siglo antes de la apertura de la posada. Sus cuatro plantas conservan la estructura de las antiguas posadas-mesones de la Plaza Mayor.

3. Tiene una bodega bajo tierra

El sótano alberga una bodega con bóvedas de ladrillo, uno de los comedores más buscados por su ambiente. Si reservas con tiempo, puedes pedir mesa allí.

4. Forbes lo puso en el podio

La revista Forbes lo situó en el tercer puesto de su lista de los mejores restaurantes clásicos del mundo, precisamente por sus dos asados.

5. Lo recomienda la Guía Repsol

Botín figura en la Guía Repsol, que destaca el cochinillo en horno de leña y la perdiz estofada, y señala que tiene opciones para celíacos.

6. El récord Guinness es de 1987

Aunque el restaurante tiene casi tres siglos, el reconocimiento oficial como el más antiguo del mundo llegó en 1987.

7. Hubo Botines en América, y cerraron todos

Miami, México y Puerto Rico tuvieron su Botín a finales del siglo XX y comienzos del XXI. Ninguno sobrevivió: el horno de Cuchilleros, al parecer, no se puede exportar.

8. Las calles de alrededor recuerdan los oficios

Cuchilleros, Herradores, Latoneros, Curtidores: el barrio que rodea a Botín conserva en sus nombres los gremios que trabajaban allí cuando abrió la posada.

¿Merece la pena ir a Botín? Nuestra opinión

Es la pregunta que se hace casi todo el mundo, porque Botín está siempre lleno de turistas y no es barato. Nuestra respuesta: sí, si sabes a qué vas. No vas a un restaurante de cocina creativa ni a una tasca de barrio, sino a comer un asado castellano clásico en un lugar con tres siglos de historia, con camareros de chaquetilla y comedores que parecen detenidos en el tiempo.

Las opiniones de los clientes son mayoritariamente positivas con el cochinillo, aunque hay quien considera que la calidad no siempre está a la altura del precio o de la fama. Nuestros consejos para acertar:

  • Pide el cochinillo o el cordero: es lo que mejor hacen.
  • Reserva en el comedor de la bodega o en el piso superior si quieres el ambiente más auténtico.
  • Evita pedir demasiados entrantes; las raciones de asado son generosas.
  • Si buscas asador castellano sin el componente histórico, en Segovia o en Madrid hay alternativas más económicas; Botín se paga también por la experiencia.

Qué ver cerca de Botín

Botín está en pleno Madrid de los Austrias, así que es fácil combinar la comida con un paseo:

  • Plaza Mayor, a un minuto subiendo por el Arco de Cuchilleros.
  • Mercado de San Miguel, a tres minutos, perfecto para el aperitivo.
  • Cava Baja y La Latina, la zona de tapas más castiza de Madrid. Muy cerca tienes también Casa Paco, otro clásico de la plaza de la Puerta Cerrada, y la Taberna del Capitán Alatriste.
  • Palacio Real y Catedral de la Almudena, a unos diez minutos a pie.
  • Puerta del Sol, a siete minutos.

Si estás preparando una ruta por los grandes iconos de la ciudad, no te pierdas nuestra guía de la Puerta de Alcalá, y si buscas más sitios para comer, consulta los 60 mejores restaurantes de Madrid. También puedes recorrer el barrio con uno de los free tours por Madrid, muchos de los cuales pasan por la puerta de Botín.

Preguntas frecuentes sobre el Restaurante Botín

¿Dónde está el Restaurante Botín?

En la calle de Cuchilleros, 17, en el centro de Madrid, junto al Arco de Cuchilleros que baja de la Plaza Mayor. El código postal es 28005.

¿Es Botín el restaurante más antiguo del mundo?

Sí, según el Libro Guinness de los Récords, que lo reconoce desde 1987 como el restaurante más antiguo del mundo en funcionamiento ininterrumpido, con fecha de fundación en 1725. Algunos historiadores sitúan la apertura del local actual en el siglo XIX, pero el récord sigue vigente.

¿Es lo mismo Casa Botín, Restaurante Botín y Sobrino de Botín?

Sí. Son nombres del mismo restaurante. El oficial es Sobrino de Botín; Casa Botín y Restaurante Botín son las formas más populares.

¿Cuánto cuesta comer en Botín?

Entre 45 y 60 € por persona a la carta, con entrante, asado, postre y bebida. El cochinillo y el cordero asados rondan los 32 € la ración.

¿Qué se come en Botín?

La especialidad es el cochinillo asado en horno de leña, seguido del cordero asado. También son conocidas la sopa de ajo, la perdiz estofada, las almejas Botín y la tarta Botín.

¿Hay que reservar para comer en Botín?

Sí, es muy recomendable. Se puede reservar en la web oficial, botin.es, o por teléfono en el 913 66 42 17. Los fines de semana y en temporada alta conviene hacerlo con varias semanas de antelación.

¿Cuál es el horario de Botín?

Abre todos los días, de 13:00 a 16:00 para comidas y de 20:00 a 23:30 para cenas.

¿Tiene Botín menú del día?

Botín funciona principalmente a la carta. Para grupos ofrece menús cerrados que se consultan al reservar.

¿Qué metro está más cerca de Botín?

La Latina (línea 5) y Sol (líneas 1, 2 y 3) son las más cercanas, a entre 5 y 7 minutos a pie. También se llega fácilmente desde Ópera y Tirso de Molina.

¿Es verdad que Goya trabajó en Botín?

Es una leyenda muy extendida: se dice que en 1765, antes de ser famoso, trabajó allí como friegaplatos. No hay documentos que lo prueben, pero forma parte de la historia de la casa.

¿Qué relación tiene Hemingway con Botín?

Hemingway era cliente habitual y ambientó en Botín la escena final de su novela Fiesta (The Sun Also Rises, 1926), en la que los protagonistas comen cochinillo asado.

¿Hay opciones para celíacos en Botín?

Sí, la Guía Repsol indica que el restaurante dispone de opciones para celíacos. Conviene avisar al reservar.

¿Botín es una trampa para turistas?

No exactamente. Es caro y muy turístico, pero mantiene el horno de leña y la cocina castellana que le dieron fama. Se paga el asado y también la experiencia de comer en un lugar con casi tres siglos de historia.

¿Quiénes son los dueños de Botín?

La familia González, que compró el negocio en los años treinta del siglo XX. Hoy lo dirigen sus descendientes.

¿Cuántos años tiene Botín?

Fundado en 1725, cumplió 300 años en 2025 y celebra en 2026 su 301 aniversario.

Un horno que no se apaga

Botín es mucho más que un restaurante famoso. Es una posada que sobrevivió a reyes, guerras y modas; un horno que según la casa lleva encendido desde 1725; una mesa en la que se sentaron, real o legendariamente, Goya y Hemingway. Puedes ir a por el cochinillo o a por la historia, pero lo normal es que salgas con las dos cosas. Eso sí: reserva con tiempo y baja con hambre por el Arco de Cuchilleros.